Kits solares: energía en evolución continua

    Desde cualquier punto de vista, hablar hoy de energía solar de autoconsumo es referirse a una promesa de evolución y resguardo de la existencia del hombre y del planeta.

    Si algo podemos asegurar es que el desarrollo de la humanidad se ha orientado a solucionar especialmente temas vinculados con los recursos renovables y no renovables para garantizar no solo su permanencia sino ganar en calidad de vida.

    Aun cuando la electricidad representa el motor de cualquier manifestación humana, es un recurso que su suministro requiere de una estructura compleja y costosa, pero con la activación de la energía solar para generar electricidad, el panorama cambió sustancialmente.

    Veamos ¿por qué?

    Todo surge cuando se descubre en el campo científico la energía solar fotovoltaica a finales del siglo XIX. Desde que se manejó por primera vez el término celula solar hasta el presente, hay toda una trayectoria de investigaciones, ensayos y desarrollos tecnológicos que hace posible tener a nuestra disposición la energía solar, ya que la misma pasó de ser un recurso pasivo a un recurso activo y aprovechable para el hombre.

    Por ello, desde que se creó una celda fotovoltaica funcional que transforma la luz solar en electricidad, es el punto de partida de lo que hoy conocemos como las placas solares.

    Las placas solares la respuesta al ahorro eléctrico

    La validez de este descubrimiento se basa en la capacidad de ahorro de la energía eléctrica convencional. De allí el concepto denominado la ecología de los hogares o centros alimentados por energía solar o autoconsumo directo mediante kits de paneles solares.

    Los mismos funcionan con un sistema fotovoltaico que se conecta a la red eléctrica interna de cualquier casa, industria y sectores comerciales o productivos.

    Instalar paneles solares requiere de una inverisón inicial, sin embargo, por el ahorro eléctrico que genera, a escala futura, se maximiza por sus resultados y alcances.

    Estructura de los kits solares

    Básicamente estos equipos están integrados por módulos fotovoltaicos o mejor conocidos como paneles o placas solares, los cuales están formados por células que producen electricidad a partir de la luz que reciben directamente del sol.

    Igualmente, cuentan con baterías que almacenan la energía durante las horas que no hay luz solar para así suministrarla posteriormente de forma continua.

    Otro componente son los inversores de conexión a red cuya función es convertir la energía de los paneles a corriente fluida.

    El conjunto se complementa con una estructura de soporte de los paneles y los indispensables cables que se extienden por toda la estructura física receptora de esta energía.

    Se estima que para el año 2022 la inversión económica de una instalación de este género para una vivienda, (cuyo consumo anual sea de unos 6.000 kWh) esté alrededor de 5.000 a 8.000 euros.

    Existen dos tipos de kits solares

    El kit solar de autoconsumo con vertido a la red permite que cuando los excedentes de generación o producción fotovoltaica sean superiores al consumo, los mismos sean vertidos a una red de distribución.

    Por el contrario, el kit solar de autoconsumo sin vertido a la red (también denominado de inyección cero) tiene la capacidad de controlar la producción de los módulos fotovoltaicos a los consumos generados espontáneamente.

    ¿Tienen desventajas estos kits solares?

    Si consideramos la independencia que ofrecen estos kits, más el valor agregado que arrojan al resguardo de naturaleza, las desventajas que se presentan se minimizan o se justifican de alguna manera. ¿Por qué? porque su rentabilidad a mediano plazo y su confiabilidad como servicio hacen que valga la pena su inversión.

    Se puede considerar que el factor más desfavorable de estos kits sería las dimensiones y la cantidad de las placas solares que se utilizan y las cuales deben colocarse en el exterior del sitio de instalación o los llamados tejados.

    Estas características exigen contar con espacios amplios y sólidos para que sean soportados estos kits con toda seguridad. Por ejemplo, para una casa unifamiliar son necesarios diez paneles solares, pero para una industria o centros operativos esta cantidad pudiera multiplicarse.

    De igual forma, los kits solares que vierten los excedentes de energía a la red de distribución no son tan prácticos como los que almacenan en las baterías todo el fluido eléctrico. En cambio, para ciertas viviendas que sus integrantes suelen pasar el día afuera , por razones laborales u otras variables, no se establece una relación directa entre generación y consumo de energía. En estos casos es recomendable el sistema de baterías, pero con la salvedad que no se consume el 100 % de la red eléctrica.

    A título de conclusión es necesario valorar que cada vez la tecnología está enfocada a hacer más eficiente estos sistemas, no solo en sus capacidades, sino en buscan reducir los costes de sus componentes y por supuesto, facilitar sus instalaciones.

    El autoconsumo eléctrico es una práctica que se expande en todas las direcciones y sus beneficios son relevantes para el hombre, la economía, la ecología y el desarrollo integral.

    Es muy posible que mirando hacia el futuro, estos paneles reduzcan sus dimensiones y se conviertan en dispositivos más pequeños, versátiles, sencillos y de fácil aplicación.

    Desde ahora, se puede visualizar que su uso será ilimitado en hogares, fábricas, empresas, áreas agrícolas, centros de formación, instalaciones sanitarias, es decir, en todos aquellos espacios que requieran electricidad para producir, hacer o vivir a plenitud.

    Al final, todo será tan sencillo como esperar que amanezca un buen día con sol.

    Y en Madrid, Retsolar es una empresa referente en este tipo de instalaciones fotovoltaicas para empresas y particulares. Tiene placas solares especialmente adaptables para diferentes espacios.